martes, 23 de septiembre de 2008

Como pasar el rato barato de 10 formas distintas

Mame es algo que me puede. Siempre tengo varios gigas de ROMS para este emulador con la versión más actualizada posible. Admiro muchísimo la labor de Nicola Salmoria y el resto de los miles de colaboradores en el proyecto principalmente por las toneladas de horas de mi vida que he pasado jugando a algunos de los juegos que en su momento me han vaciado los bolsillos en los antros donde iba a buscar un poco de diversión electrónica durante la década del 80/90.
A pesar de que siempre existieron los ports a los que les he sacado el jugo, no lo niego, nunca eran lo mismo que jugar al videojuego original. Sólo con la llegada de las consolas más avanzadas o con la PC pudimos ver versiones como la gente, mientras tanto si todo nuestro capital lúdico era un Spectrum debíamos conformarnos con cosas como esta:


Por ahí eramos alguno de los afortunados poseedores de una C64 y veíamos esto:



pero no fue hasta MAME que en casa pudimos jugar a lo que realmente era, o sea esto:



Vaya diferencias, ¿no?. Claro, para vos pendejo que naciste en el 80 o el 90 (suena un tango de fondo mientras digo esta frase que delata mi ancianidad) probablemente lo único que te estoy mostrando es la una variante del mismo juego para tres celulares distintos. Pero no, esas tres imágenes son tres generaciones gráficas distintas, que en la PC recién pudimos verla con la llegada de las placas VGA. Yo se que me pongo medio melancólico con el tema, pero realmente a mi el MAME me puede más por melancolía que por otra cosa. Aún así me voy a tomar el atrevimiento de recomendar 10 juegos de MAME que tomados como diversión pura, sin analizar sonido ni gráficos, pueden capturarlos por horas.

Pengo

Este juego lo conocí en una vieja sociedad de fomento a la que concurría cuando tenía unos 14 años, tenían dos juegos, Pac Man era uno y el otro era Pengo, al que pocos se le atrevían por que, reconozcamos, el juego es bastante hijo de puta. La premisa es matar con nuestro protagonista, un pingüino, de ahí lo de Pengo, a todos los enemigos de algunas de las tres formas posibles, aplastandolos empujando los bloques de hielo, rascando (?) los bordes de la pantalla para que se "apachuchen" y luego pasarles por encima o romper algún bloque de hielo donde se encuentren alojados. ¿Y qué es lo que hace al juego divertido? nada más y nada menos que la IA de los enemigos. Es increíble que en un juego de apenas unos cuantos KB los enemigos tengan tantas estrategias para esquivarnos, buscarnos y encerrarnos. Como componente adicional hay 3 bloques con diamantes en la pantalla que si los juntamos nos da un bonus jugoso y deja a todos los enemigos atontados por un tiempo para se triturados por nuestras patitas.

Rompiendo el hielo
para romper las pelotas


10th Yard Fight

Football Americano, nada más alejado de un argentino que este deporte que sólo por algún fanático de ESPN el resto de la humanidad no estadounidense ignoramos activamente. Bien, ¿entonces por qué este juego?. Porque es simple, difícil y adictivo. El juego consiste en llegar a la linea de Touchdown (la otra punta de la pantalla) en el tiempo que nos da la máquina. Durante este tiempo debemos tratar de llegar con el jugador que tiene la pelota a avanzar a por lo menos una distancia de 10 yardas sin que nos tacleen o nos intercepten un pase. Cuanto mayor sea la distancia recorrida más puntos obtendremos y se nos darán unos segundos más para continuar nuestro camino a la meta. El juego finaliza cuando se nos acaba el tiempo. Parece una pavada - y probablemente lo sea - pero una vez que le agarramos la mano es sumamente atrapante.

El equipo gay de Minesota extiende un hermoso
arcoiris para recibir a sus contrincantes.


Sega ninja

Otro juego en el que he perdido tardes enteras en una inmensa casa de videojuegos que había cerca de mi colegio secundario, lo increíble es, que recuerdo precisamente como estaban distribuídas las máquinas arcades en el local (este juego estaba contra una pared a la entrada del local, a espaldas del que jugaba había un Super Pac Man y a la izquierda de este había un Ms Pacman), pero no me acuerdo donde estaba el local en sí, si hoy me llevan a Merlo, el lugar donde está mi colegio, y me preguntan donde estaba ubicado el local, sinceramente no se que contestarles. Volviendo al juego, este era otro abandonado, nadie se le animaba en el local con lo cual siempre lo tenia disponible para esquilmarme las monedas que me daba mi vieja para el almuerzo. Uno manejaba a una, al parecer, princesa ninja de dudosa edad que debía avanzar verticalmente y luchar contra los ninjas de otros clanes, el juego tenía dos modos de disparo, uno vertical y otro que disparaba en la dirección que miraba nuestra heroína. El juego es terriblemente difícil y frustrante ya que los enemigos aparecen y disparan sin darnos demasiado tiempo a reaccionar, pero para la época en que se editó es muy rico gráficamente y los niveles son IN MEN SOS.

Claro caso de antisemitismo en el Japón Medieval


Ninja Spirit

Seguimos con los ninjas, aunque este se me va unos cuantos años para adelante. Este juego tenía un muy buen port para la Spectrum y otro alucinante para la Commodore Amiga, pero nada se equiparaba a la versión original. Este juego sigue la linea del Legend of Kage o similares "juegos de Ninjas con scroll Lateral" pero con un arsenal de armas visto hasta ese momento. Este a diferencia de los demás se hace adictivo por la relativa facilidad con la que pasamos los pirmeros niveles ya que nuestras armas son tremendamente destructivas frente a los debiluchos ninjas que nos asedian de entrada. Este juego es uno de los que si no hubiese existido MAME me hubiese quedado en la memoria por el monocromático port de mi amada Spectrum.


Sugerentes los rayitos de las manos, me hacen a acordar a
épocas donde pasaba mucho tiempo en el baño.




Wonderboy

Definitivamente, después del Pacland y antes del Tetris, este era EL juego para mujeres. No se por qué, pero este juego atraía como las carteras y los zapatos a las féminas. O sea, a las pocas que se animaban a entrar a un antro de video juegos. Mucho, la verdad, no entiendo por qué, ya que el juego es complicadísimo, simple en su planteamiento, correr siempre para la derecha esquivando enemigos y disparándoles cuando teníamos disponible, con nuestra hacha de piedra pero el juego está lleno de trampas y enemigos que salen de la nada e imposibles de esquivar con nuestros limitados movimientos que consisten en correr para un lado, frenar y correr para el otro y saltar, bastante pedorramente por cierto. Son esas mismas limitaciones las que atraen de este juego que hoy en día es posible de probar y probar Nmil y una veces sin tener que saquearle la cartera a ninguno de nuestros padres.



Que épocas maravillosas esas donde las
mujeres aún no habían desarrollado
la nariz y no olían nuestros pedos



Bubble Bobble

A esta altura creo que poca gente de este mundo no conozca a los dos dragoncitos adictos al jabón que tan famosos se han hecho en juegos como Puzzle Bobble o este, donde hacen su primera aparición. En mi humilde opinión, la música de este juego es una de las más pegadizas que se han hecho para un videojuego, los acordes me quedaban grabados por horas después de haber jugado y me he pasado tardes enteras silbando inconscientemente la famosa musiquita de Takashi Kimijima. El juego, como la gran mayoría sabrá, consistía en acabar con todos los enemigos del nivel a base de encerrarlos en burbujas para luego reventarlas tocándolas con alguno de nuestros dragoncitos. El juego admitía multiplayer y tenía banda, pero banda de secretos y power ups. Imposible no engancharse con este juego, y que debo reconocer, es uno de los mejores portados a las distintas consolas y micro computadoras.


Sólo unos pocos afortunados han
visto esta imagen en el arcade original.



Moon Patrol

En lugar de este iba a poner otro juego, pero no, no podía dejar a Moon Patrol fuera de esta lista. Este juego en su momento era todo, tenía una música supercool, muchísima acción y era jodidísimo. De hecho hoy día no hay muchos juegos que siendo tan difíciles sean tan adictivos como este. ¿Y de qué trataba?, simple, Tanquecito por la superficie lunar que debía esquivar cráteres, rocas y minas mientras desde arriba era atacado por hordas de alienígenas con la intención de acabar con él, todo al ritmo de bajo y batería.


El gobierno lunar promete iniciar las obras
de bacheo para el período fiscal entrante


Teki Paki

Teki Paki es un gran desconocido de occidente, de hecho la emulación en Mame nunca ha sido concluida y el juego no tiene sonido. Aún así no pierde un ápice en jugabilidad. Teki Paki es una cruza entre Columns, Puyo Puyo Pop y Tetris, o sea los juegos más clásicos de los que caen cosas de arriba y hay que acomodarlas por el lado de abajo antes de que nos tapen la pantalla. En este caso en lo que caen son grupos de tres fichas cuadradas formando una L, el objetivo es juntar 5 de estas fichas del mismo color, se pueden tocar por sus bordes y por sus diagonales. Con estas premisas la manera de combinar las piezas es muy grande y cuando parece que estamos a punto de perder cae una pieza milagrosa que hace contactar a dos grupos de piezas perdidas y se producen avalanchas de destrucción de piezas. Es muy fácil llegar al nivel 20 o 30 del juego, tiene una curva de dificultad bastante aplanada pero lo suficiente como para dejarnos avanzar cada vez un poquito más. En el nivel 50 introduce piezas plateadas que dan 5000 puntos por borrarlas en grupo y en el nivel 100 introduce piezas doradas que dan 10000 puntos. Desconozco si hay más colores ya que nunca he llegado mucho más lejos que el nivel 100, pero les prometo que algún día lo haré y se los contaré.


err.. no se me ocurre nada ocurrente


Rygar

Rygar vendría a ser algo así como el abuelo de Kratos del God of War, de hecho para PS2 hay una continuación de este juego, llamado Rygar: The Legendary Adventure que es muuuuy parecido al GOW. Rygar era un juego rico, lleno de detalles, usaba de forma maravillosa el parallax (fondos moviéndose a distinta velocidad para dar sensación de profundidad). Había un nivel donde teníamos que cruzar un puente entre dos montañas y realmente daba vértigo. Al igual que el Moon Patrol, también tenía un maravilloso riff de bajo para acompañarnos durante nuestra aventura y que era igual de pegajozo. En el juego manejamos a Rygar en algún imperio Conanezco al rescate de vaya saber que, vamos armados de un escudo atado a una soga que a modo de yo yo se puede arrojar a nuestros enemigos. Hay 5 powerups que varían la forma del movimiento del escudo, la longitud de la cuerda del mismo y si pasaba o no a través de nuestros enemigos. El juego tiene una dificultad altísima, y muchos, pero muchísimos trucos y bonus escondidos. Sólo una vez lo vi completar, y el enemigo final era terriblemente difícil. Yo ni en pedo llego más allá del quinto nivel.


imágenes ineditas del casamiento de Rygar.
No saben lo que fue el carnaval carioca.



Vulgus

Juegos de naves, miles, muchos que disfruté, acá podría haber puesto cualquier otro, pero me decidí por Vulgus por que realmente llegué a dominar este juego y era uno de los pocos que lo jugaba en mi barrio, ya que si no se tenían en cuenta un par de secretos jugarlo en los videos era tirar la plata. Yo, insistidor como pocos, a base de miles de frustraciones le encontré la vuelta y empecé a disfrutarlo. EL juego es el típico juego de naves de scroll vertical, pero de esos que de entrada te bombardea de enemigos hyper agresivos. No hay power ups fuera de unos misiles que juntamos a lo largo del juego y que nos sirven para matar formaciones de naves completas para obtener bonus altos y no mucho más. La propia agresividad del juego lo hace desafiante, a mi especialmente me resulta relajante de vez en cuando quemarme unas partidas matando marcianos frenéticamente con este viejito amigo.


Paren hijos de puta que
recién acabo de apretar START!!!


Werty Gol
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