miércoles, 22 de octubre de 2008

Del monitor a la pantalla grande: la inspiración inversa

Hace un tiempo publiqué esta nota en un medio de tecnología para el que escribo de vez en cuando, la rescato por acá porque viene al caso con el post anterior de Danyelon, tiene un par de años y por eso algunas de las películas que se nombran ya fueron estrenadas.

El cine y los juegos de video tienen una relación amor-odio de larga data. Miles son los videojuegos que están inspirados o que están directamente basados en alguna idea surgida del Séptimo Arte, pero a la inversa sucede todo lo contrario.

La veta de hacer películas basadas en juegos tiene pocos años. Hoy día, con el auge que tiene la industria del videojuego, la andanada debería ser mucho mayor, pero aún no es así. La verdad, es un fenómeno que no termino de entender. Hay muchísimos juegos con excelentes argumentos, algunos dignos de las mejores novelas de fantasía o ciencia ficción, y nadie se les anima. Mientras tanto, el cine prefiere seguir refritando películas viejas o rehacer miles de veces las mismas 10 novelas clásicas que ya estamos hartos de ver (¿cuantos Drácula piensan seguir haciendo?). Lo peor es que la puesta en escena de un videojuego es casi la misma que en el cine. Hoy, conceptos como fotografía o iluminación tienen la misma cabida en los dos artes, con lo cual el pasaje de un lado a otro no debería ser tan traumático. ¡Vamos! No estamos pidiendo que hagan el juego del Tetris (aunque este comercial demuestra que todo es posible).



La nota continúa.


Aprovechando que no hay, por ahora, tantas películas basadas en videojuegos, aquí va un pequeño catálogo de los encuentros de estas dos formas de arte.

Cine de videojuegos sin videojuegos - La Prehistoria

Se puede hablar de dos fundadoras, que, aunque en su momento no existían los videojuegos que en ellas se nombran, sí ambas tienen una clara alusión al tema: Tron ( Tron, 1982) y Juegos de Guerra (Wargames, 1983). La primera también tiene una temprana referencia a lo que hoy conocemos como Realidad Virtual y que se profundizó en otras películas como Existenz (eXistenZ, 1999) , Matrix (The Matrix, 1998), Ciudad en Tinieblas (Dark City, 1998) o El Hombre del Jardín (The Lawnmover Man, 1992). Nada especial que destacar. Las dos películas son hoy consideradas un clásico, en especial Tron, que es asombrosamente estética aún hoy, a casi 25 años de su estreno, y próxima a estrenarse su secuela.

Para 1984, otra película hizo alusión directa a los videogames. Llamada localmente El Último Héroe Espacial (The Last Starfighter, 1984), donde un adolescente típico americano, tras lograr un récord en una máquina arcade abandonada en un bar se veía transportado a una galaxia lejana para defender a una civilización extraterrestre del malo de turno. La alusión a los videojuegos era solo al principio. Más adelante en el argumento, lo de los videojuegos no era más que una anécdota.

A mediados de 1985, hubo una película de acción protagonizada por Schwarzeneger llamada Comando (Commando, 1985). Sus productores juran que no hay relación alguna entre el film y un videojuego del mismo nombre que también gozaba de un gran éxito por aquellos días. Un detalle curioso: el personaje que hacía Arnie en esta película se llamaba John Matrix.

Los primeros intentos

A pesar de que, al parecer, la primera película basada pura y exclusivamente en un video game es para muchos Super Mario Bros (Super Mario Bros, 1993), hay una película oscurísima de anime directa a vídeo (japonesas, obviamente) llamada Dragon Knight (Dragon Knight, 1991) muy, pero muy livianamente basada en un juego homónimo del género en ese momento, conocido como espada y brujería (RPG fantástico, hoy). Claramente, la película es para adultos, e incluso algunos la consideran Hentai (aproximadamente, pornografía animada), por occidente el juego lo conocimos por la única secuela publicada por estos lados, Knight of Xentar.

¿Qué decir sobre Mario Bros? Creo que en Hollywood aún se están preguntando quien tuvo la "brillante" idea de elegir a Mario para protagonizar la primera película. Desde el vamos, el concepto bizarro de "plomero que debe rescatar a princesa de las garras de un dragón demente con ínfulas megalómanas" hacen que cualquier intento de película sea infilmable. Pero, evidentemente algún script doctor pasado de rosca de tanta cocaína pensó que era una idea genial, y algún productor que participaba de la misma fiesta decidió financiarla. Ni que hablar de cuando se juntaron los dos, y decidieron que el tema principal de la película iba a ser de... ¡¡¡¡Roxette!!!! Para variar, la película fue un fracaso, y hoy es recordada con cierto cariño, más que nada por la garra que le pusieron los siempre bien dispuestos para cualquier cosa Bob Hoskins, John Legizamo y Dennis Hooper.

Al año siguiente alguien se sentó a pensar un poco más y por lo menos esta vez eligieron un género más atractivo. Por supuesto, con el fiasco que había sido la anterior, nadie quería poner una moneda. Por lo tanto, Double Dragon ( Double Dragon, 1993) tiene menos presupuesto que un corto independiente sudamericano, y se nota muchísimo. En el casting, no figura un sólo actor conocido (bueno, está Mark Dacascos, que si ahora es medio desconocido, imaginen hace 12 años); los efectos especiales, que de especiales no tienen nada, eran decidídamente paupérrimos. Una pena, porque el juego Double Dragon había sido extremadamente popular. La premisa del mismo era manejar a 2 luchadores (uno para cada jugador) que iban combatiendo a distintos enemigos que iban apareciendo en un escenario lineal definiendo así el primer juego de lucha multiplayer cooperativo.

El mismo año en China se animaron a algo más serio: se animaron a hacer la primera (y lejos, la mejor) de las 3 películas que existen basadas en la serie Street Figther. En occidente, la película es desconocida, pero está protagonizada por Andy Lau, hoy estrella del cine de Hong Kong, y tuvo el "creativo" título de Future Cops (Chao ji xue xiao ba wang, 1993) , aunque también se la conoció como Street Fighter, como debía ser.

En 1994 salió la secuela basada, en la segunda parte del juego, pero esta vez fue animada. La película (Street Fighter II Movie, 1994) -y en esta es la primera vez que vemos el juego realmente reflejado en la pantalla- cuenta con los mismos personajes que jugábamos, y no una simple inspiración, como las películas anteriores.

Noten que las apuestas en serio siguieron viniendo desde oriente. En occidente, hasta ahora 2 intentos bastante pobres. Así, seguimos con otra película directo a video de una de las sagas con más historia en los juegos de consola: Final Fantasy: Legend of the Crystals (Final Fantasy: Legend of the Crystals, 1994), editada directo en video, basada en el Final Fantasy V y dirigida por Rintaro, un maestro de la animación japonesa que, entre varias joyas, tiene una versión anime del clásico del neo expresionismo alemán, Metrópolis (Metoroporisu, 2001).

Y siguen los japoneses y su anime. Basado en el juego Fatal Fury, hacen Fatal Fury: The Motion Picture (Garou Densetsu, 1994) de nuevo en el género de golpes y patadas.

El Despertar de Occidente

Casi coincidente con el estreno en Japón, en EEUU, sale otra película sobre Street Fighter (Street Fighter, 1994), una lamentable pero de cierta manera taquillera versión, con Jean-Claude Van Damme, Kylie Minoge (sí, la cantante), y un ya despidiéndose de este mundo Raul Julia (un muy triste papel final para tremendo actor). La película, a su vez, generó una nueva versión del juego, en la cual, en vez de jugar con los personajes animados, digitalizaron a los mismos actores de la película.

Y si, era hora que Hollywood se diera cuenta que había veta, y se vino el golpe maestro, con nada más y nada menos que Mortal Kombat (Mortal Kombat, 1995). Nadie daba dos pesos por la película, pero aún así pusieron al mando a Paul W. S. Anderson, quien más adelante, luego de varias películas más o menos exitosas, se encargaría de otra saga de videojuegos mega famosa, y que ya nombraremos. Si bien la extrema violencia del juego fue suavizada en la pantalla grande, cosa que muchos criticaron, Mortal Kombat es tremenda. Es la película por excelencia para el adolescente promedio con tendencias geeks. El film le dio protagonismo y desarrollo a los personajes que en el juego no tenían otro sentido que servir de "carne de cañón". Las referencias, incluyendo los infaltables "finish him" o "flawless victory" están muy bien puestas.

Obviamente, no estamos hablando de nouvelle vague ni neorrealismo italiano. Es cine de acción a pleno sin ningún mensaje. Vista con esa premisa, es una delicia de película. El único actor conocido que trabaja en esta es Christopher Lambert, quien involuntariamente recibió en respiro a la caída libre que estaba sufriendo en su carrera.

Dos años tardaría en aparecer una olvidable secuela, Mortal Kombat: Aniquilación (Mortal Kombat: Annihilation, 1997), esta vez sin Lambert ni Anderson. Ni nos detengamos.

En Oriente siguieron saliendo versiones directo a video de Battle Arena Toshinden (Battle Arena Toshinden, 1997) y Tekken (Tekken, 1997) dos juegos de lucha que tuvieron (y tienen) mucho auge en las consolas de Sony. Pero las dos pasaron sin pena ni gloria por el mundo cinematográfico.

Ingresando en el nuevo milenio

Para 1998, se estrena la película de un fenómeno increíble: Pokemón (Pokémon, The First Movie, 1999). Si, la misma de los bichitos de bolsillo, y originalmente basados en otro video juego del mismo nombre.¡Quien pudiera ser el genio creativo que tuvo tamaña idea!. ¿Notaron que Pokemón se escribe con acento en el original? curioso detalle.

Terminando el siglo, en 1999 se estrenó Wing Commander (Wing Commander, 1999), esperadísima película para todos los amantes del género espacial. Como juego, Wing Commander había sido el primero en tratarse como una megaproducción, y, para hacer la tercer entrega de la saga, se habían gastado más de 10 millones de dólares, presupuesto impensable hasta ese momento para un videogame. En el mismo, trabajaban actores famosos en el rubro, como Mark Hamill (Luke Skywalker en la hoy hexalogía de Star Wars). En la película, termina pasando todo lo contrario: parece un Beverly Hills 90210 espacial. El casting está compuesto por un montón de postadolescentes-que-acaban-de-dejar-el-acné devenidos en salvadores del universo, a los que resulta imposible creerles nada. Evidentemente, esta gente no ha leído - o sí - "El Juego de Ender", que comparte casi el mismo argumento, pero con muchísimo mejor tratamiento que el que le da la película.

También en 1999 se estrena la secuela de Pokemón, Pokemón 2000 (Gekijô-ban poketto monsutâ: Maboroshi no pokemon: Rugia bakutan, 1999) y la película del personaje bandera de Sega, Sonic El Puercoespín ( Sonic the Hedgehog: The Movie, 1999), que ya tenía su serie televisiva. En simultáneo, se estrena otra Street Fighter (Street fighter Zero, 1999). Todas fueron de animación, y las dos últimas, además, directo a video.

Entre varias secuelas de Pokemón, llegamos al 2001 donde, precedida por una impresionante campaña publicitaria, se estrena Tomb Raider ( Lara Croft: Tomb Raider, 2001), una especie de Indiana Jones de grandes pechos que en su versión 3d movía la libido de millones de muchachos alrededor del mundo. Imaginen lo que fue para ellos verla encarnada en la pulposa Angelina Jolie. En la película también estaba su padre en la vida real, Jon Voight. Un detalle a tener en cuenta es que el estreno de la película generó un efecto de retroalimentación, ya que disparó la venta del juego y sus versiones posteriores.

Otro estreno importante ese año fue Final Fantasy (Final Fantasy: The Spirits Within, 2001), primera película totalmente CGI con un tono no infantil, también basada en uno de los tantos Final Fantasy (doce a la fecha de la saga principal más varios accesorios). Juro que la primera vez que vi el trailer pensé que los actores eran verdaderos, así de realista era la animación, hoy en día hay engines que se ven exactamente iguales a esta película, pero en su momento fue todo un logro.

Como habíamos anticipado, para el 2002 tenemos la reaparición de Paul Anderson. Esta vez, se hace cargo de El Huesped Maldito (Resident Evil, 2002), juego y película que supieron darle una vuelta de tuerca a las clásicas películas de zombies. La protagonista no es otra que la apetecible modelo Milla Jovovich, quien demostró, como ya lo había hecho en El Quinto Elemento (The Fifth Element, 1997), que el cine de acción no la asusta en absoluto. A pesar de lo dura que fue la crítica, en mi humilde opinión, la película sale airosa y respeta muy bien la esencia del juego original.

La edad oscura, el destructor

Año 2003: un suceso terrible ocurre en el planeta Tierra. Desde Alemania, la persona con peor gusto del universo, y con menos talento como director, pero al parecer un carisma tremendo para convencer a productores que le financien sus proyectos, comienza a filmar. El descarado, Uwe Boll, estrena su primer bodrio: La Casa de los Muertos (House of Deads, 2003). Una porquería con muertos vivos y rubias mostrando tetas, que no asustó ni sorprendió a nadie. Es más, causaba risa por lo ridícula. Encima, del juego no tenía más que el título y los zombies, por que el resto para este muchacho parece ser una anécdota.

Asimismo, en este mismo año se estrenó la segunda parte de la exitosa Tomb Raider, Tomb Raider: La Cuna de la Vida (Lara Croft Tomb Raider: The Cradle of Life, 2003), dirigida por Jan de Bont conocido por mostrar la cafiola de Sharon Stone como director de fotografía en Bajos Instintos (Basic Intinct, 1992). Raro es no ver en un futuro próximo una tercera Tomb Raider, a pesar de que los videojuegos de la serie siguen con plena vida, especialmente el (Tomb Raider Legend) que tuvo una calidad superior a lo que nos tenía acostumbrados la saga.

El 2004 nos trajo la secuela de Resident Evil, Resident Evil: Apocalipsis (Resident Evil: Apocalypse, 2004) de nuevo con Jojovich actuando y Anderson dirigiendo, y muchos zombies y sangre. La saga ya va por su cuarto juego y secuelas paralelas, así que vamos a tener huéspedes malditos para regalar.

Teman terrícolas, Uwe ataca de nuevo. 2005 y otro bodrio más. Esta vez si que no tiene perdón: destroza uno de los juegos más queridos por la comunidad gamer, Alone in the Dark (Alone In the Dark, 2005). Que alguien le avise a Uwe que con ponerle el nombre del protagonista igual al del juego no alcanza, y que por lo menos juegue 15 minutos y sepa de qué se trata. Un bodrio inclasificable, protagonizado por Christian "Estoy para cualquier cosa" Slater. Con esta y la anterior tiene los puestos 12 y 27 de las 100 peores películas en la IMDB. Y si les pareció poco, ese mismo año edita Bloodrayne (Bloodrayne, 2005), otra excelente franquicia vampírica arruinada por este mal nacido. Yo creo que usa hipnotismo; si no, no entiendo como el maestro Ben Kingsley aceptó trabajar en semejante porquería... ¡Ah!, Y esta figura 42 en el bottom 100 de la IMDB.. La maldición no acaba ahi. Uwe arruinó tambien las franquicias de Postal ( Postal, 2007) y Dungeon Siege (In the Name of the King: A Dungeon Siege Tale, 2007) y en sus manos aun le quedan Far Cry (Far Cry, 2008) que se acaba de estrenar en alemania y si, es pésima, y Seed (Seed, 2007) para terminar de hacer mierda.

Otra gran saga que salió en el 2005 fue Doom (Doom, 2005), que en realidad narra los hechos sucedidos en el Doom 3, el juego más reciente. Hay una secuencia muy divertida en la película donde la cámara se pone en primera persona del protagonista y por unos minutos nos sentimos jugando al juego en vez de estar viendo una película. La pelísula, safa.

El año pasado se estrenó Resident Evil: Extinction(Resident Evil: Extinction, 2007), que mantiene el nivel de las otras dos aunque se aleja bastante del argumento que siguió el videojuego.

Otra gran película estrenada durante el 2007 fue Silent Hill (Silent Hill, 2006), les puedo asegurar que no solo es una gran remake del juego, sino que también es una de las mejores películas de terror que he visto en mi vida.

Otra que no tuvo tanta suerte fue otra de patadas y piñas basada en videogames, pero con actores de carne y hueso (Dead or Alive, 2006) dirigida nada menos que por Corey Juen, famoso por ser el coreógrafo de Matrix.

De Hitman (Hitman, 2007), que decir, a mi me gustó pero es cierto que arranca bien pero en un momento quema el guión del videojuego y hace lo que se les canta el culo a los escritores.

Lo más reciente estrenado del género es Max Payne (Max Payne, 2008), que fue recibida con bombos y platillos y parece que no defraudó, todavía no la vi pero calculo que lo haré en unos días. Mark Wahlberg se la banca haciendo cine de acción.

¿Y cómo seguimos hoy y mañana?

Para el 2010 están prometidas la de autos y narcos Driver (Driver, 2010) y Prince of Persia (Prince of Persia: The Sands of Time, 20010) con el cowboy gay más conocido del planeta, Jake Gyllenhaal.


Para el 2009 se viene la oscurísima versión de la famosa novela de Lewis Caroll, Alicia en el País de las Maravillas (Alice, 2009) que ya lleva 2 años de retraso.

Entre otros, asoman lindos proyectos como Halo, Splinter Cell: The Movie, Bioshock, Street Fighter: The Legend of Chun-Li, God Of War, Spy Hunter del mismo director de Mortal Kombat, Resident Evil y la reciente Death Race (que se podría decir que esta basada en Carmageddon que a su vez está basado en Death Race 2000 con Stallone y David Carradine, otra Mortal Kombat (de nuevo con Lambert), Joust, Earthworm Jim (siiiiiiiii!!!), Castlevania con Anderson como escritor y Cold Fear.

Aún así se ve que todavía no encontraron la verdadera veta, porque, de entre los casi 2000 títulos que salen anualmente, que sólo salgan 3 o 4 películas por año, evidentemente hay un nicho económico que nadie quiere explotar. Gente, es hora de empezar a hacer negocios.
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